¿Qué es?

Dientes de león volando

Es un modelo económico alternativo que busca co-mejorar y co-crear pilares económicos para que las coordenadas de los objetivos y estrategias del sistema actual pasen del afán de lucro y enfoque en competencia de suma 0 al afán de contribuir al bien común y el enfoque en la cooperación.

Este modelo fue propuesto por el especialista austriaco en economía sostenible y alternativas Christian Felber el año 2010 en su libro “Economía del Bien Común”, quien invita a cada comunidad a adaptarlo a su realidad como estime conveniente.

El modelo es abierto, moldeable, adaptable, apartidista, participativo, local con un alcance global, consciente de que es nuevo y de que se suma a un trabajo que otras iniciativas de economía social han avanzado antes.

EBC no dice ser el único modelo económico imaginable para el futuro ni que el resto de las alternativas no sirvan. No está ni completa ni cerrada, al contrario, pretende ser combinada con modelos o estructuras alternativas con la misma causa mayor y así enriquecerse y enriquecerlos, como con economía solidaria, economía social, comercio justo, entre otros.
El Comité Económico y Social Europeo lo considera como un modelo holístico que sirve de paraguas para canalizar las propuestas de otros modelos de nueva economía como la economía solidaria, la economía colaborativa, la economía circular, el cooperativismo, las empresas sociales o la economía azul.

Vemos tres grandes problemas que dan paso a los tres núcleos en los que se sustenta la EBC:

Problemas Propuestas
Contradicción de valores entre economía y sociedad: No se incentivan ni premian en la economía los valores y comportamientos que tienen éxito en las relaciones humanas como la honestidad, empatía, confianza, cooperación, solidaridad, voluntad de compartir, entre otros. Se propone un modelo económico que incentive y premie en la economía el aporte al bien común y los valores que son válidos en la sociedad como la cooperación. En esa misma nota, la idea capitalista de que el egoísmo y la competencia están anclados en el ADN del ser humano fue derribada por muchos estudios sociales y científicos que además describen al ser humano como un ser social con tendencia a la cooperación, con sentido de justicia y que reacciona agresivamente ante la vulneración de normas conjuntamente establecidas.
El “espíritu”, los valores y objetivos de nuestras constituciones no se ven reflejados en la economía: Muchas constituciones democráticas occidentales mencionan que la finalidad del Estado es promover el bien común, de hecho, en el artículo 1 del capítulo 1 de la Constitución chilena dice “El Estado está al servicio de la persona humana y su finalidad es promover el bien común” Vemos que el modelo económico actual vulnera ese “espíritu” de las constituciones por no buscar, medirlo ni premiar el aporte al bien común. Se propone un modelo económico que busque, mida y premie la contribución al bien común.
El éxito económico se mide mediante indicadores de valores de cambio: El fin del modelo actual es la provisión de valores de cambio, los cuales son útiles de forma indirecta pero no por sí mismos ya que mide el medio en vez de la meta (utilidad social). Es como medir el éxito de un pescador por el número de mallas y botes que tenga, no refleja totalmente lo que se quiere medir. Se propone medir el éxito económico con indicadores de utilidad social, es decir, lo que necesita primordialmente el ser humano para satisfacerlo. Esto a través del Producto del Bien Común de una economía nacional y el beneficio al bien común a través del Balance del Bien Común de una empresa, como complemento al PIB y al beneficio financiero de un balance financiero.

A nivel nacional: Producto del Bien Común + PIB

A nivel empresarial: Balance del bien común + balance financiero.

A nivel municipal: Índice del bien común municipal

2014 #EBCChile Potenciado por WordPress, Sitio Web Desarrollado y Customizado por iBizNet