Bien común y efecto mariposa: Por modelos universalizables

¿Cómo velar por la sostenibilidad ambiental en mi cadena de suministro y el bien común? Al final encontrarás 2 simples preguntas que se hacen las organizaciones EBC para ser más responsables ambientalmente con sus proveedores

 

Existe una frase a la que se recurre cuando hablamos de ambiente sano y ecológicamente equilibrado, que alude a que ningún modelo de desarrollo es justo y responsable si no es universalizable. Es decir, si el modelo de sociedad en el que nos insertamos se basa en que otros están pagando la factura (personas vulneradas en sus derechos humanos, ecosistemas destruidos) para que esto sea posible.

Esta idea es relevante de incorporar como reflexión: todo lo que hagamos y dejemos de hacer tiene impactos en el entorno.  Es, en el fondo, el efecto mariposa: incluso el frugal aleteo de una mariposa genera impactos en el tiempo y en el espacio que le rodea.

Desde que el ser humano dejó de la práctica de cazar y recolectar, y estableció la agricultura hace unos 11 mil años, al menos, en el Creciente Fértil (Mesopotamia).  Entre los múltiples impactos que esto generó, está el intercambio de bienes entre grupos diversos, toda vez que el excedente de producción permitió el establecimiento del comercio a través del trueque, primero, y del dinero, después.

A partir de ese momento, al superarse la economía de subsistencia y pasarse a la de intercambio, quien consume deja de vivir los impactos del proceso de producción.  

En la sociedad actual esto no ha cambiado. Podemos vender paneles solares sin preocuparnos de los impactos que genera la producción de sus componentes, comprar el último artículo tecnológico «verde» que viaja desde miles de kilómetros de distancia, manejar un vehículo eléctrico conectado a una matriz basada en generación a carbón, querer el desarrollo full electric destruyendo los salares atacameños por el litio necesario para las baterías. Y aún así, sentirnos muy ecologistas. 

Como me dijo, Oscar, un amigo agricultor recién ayer en Bahía Jara: “Una persona quería que le vendiera las hortalizas sin químicos que producimos, porque son orgánicas, y que se las enviara a Coyhaique.  A 350 kilómetros de distancia, más o menos” me contó asombrado.  “¿Qué sentido ambiental tiene ello?” se preguntó Oscar.

 

Rol del ser humano en una Economía del Bien Común (EBC)

En un modelo basado en la cooperación y la responsabilidad ecosistémica e integracional, como lo es la EBC, la información es fundamental.  Y en esta, la trazabilidad de los insumos que necesitamos para producir y consumir responsablemente, conociendo sus impactos sociales y ambientales, y así tomar mejores decisiones.

Pero previo a eso, se necesita asumir que por muy importante que sea la economía, y la generación e intercambio de bienes y servicios, el rol productor y consumidor del ser humano es una más, sólo una más de sus dimensiones. Sólo así iremos entrando de mejor forma en ese espacio de bien común al cual nos adentran tantas culturas que no tienen como foco principal la mercantilización de todo lo que se mueve.

Porque la señal que nos está dando el planeta con la crisis climática no se limita exclusivamente a emitir menos CO2, metano u otros gases de efecto invernadero. Además de aquello, y más de fondo, nos está diciendo que como especie hemos hecho las cosas muy mal en nuestra relación con nuestra propia especie (en términos actuales y futuros), y con las otras. Mal que mal, estamos a poco tiempo de ser responsables de la extinción de dos tercios de la biodiversidad del mundo.

Si no hemos comprendido aquello, lo cierto es que no habremos entendido nada y cualquier alternativa de solución que demos a la transformación civilizatoria será más de lo mismo, sólo que con otro nombre.

¿Está presente la Sostenibilidad Ambiental en mi cadena de suministro?

La Economía del Bien Común por medio de su Balance invita a las organizaciones a mirarse a sí mismas a través de la evaluación de sus procesos en pos de una mejora continua. El balance relaciona valores con grupos de interés, en este artículo se trata la Sostenibilidad Ambiental en la cadena de suministro (proveedores).

Una organización EBC vela por:

  • Analizar los impactos ambientales de sus productos y servicios a lo largo de su cadena de suministro.
  • Seleccionar en la compra las opciones más sostenibles.
  • Mitigar los potenciales impactos ambientales negativos de los productos y servicios 

Una organización EBC se pregunta:

  • ¿Qué sabemos sobre los impactos de nuestra cadena de suministro, en especial de nuestros proveedores principales y de los productos y servicios con riesgo ambiental negativo?
  • ¿Cómo contribuimos nosotros y el resto de los implicados en la cadena de suministro a reducir los impactos ambientales?

Una organización EBC mide:

  • Porcentaje de productos / servicios que son las alternativas más sostenibles
  • Porcentaje de proveedores que contribuyen a la reducción de impactos ambientales

El cambio en la producción no debe ser visto sólo desde el aspecto técnico-económico. Es, esencialmente, un cambio valórico, de sentido común sobre nuestra forma de vida.  Cambiar para mantener el paradigma que apunta a la artificialización a todo evento, extrayendo más de lo que la naturaleza está dispuesta a entregar sin morir en el intento y, luego del proceso productivo, utilizando los ecosistemas como basurero.

¿Estamos disponibles para asumir este desafío?  Esa es una pregunta esencial.

 

 

PATRICIO SEGURA ORTIZ

Patricio Segura

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